Cristian Castro y Jorge Bucay dicen lo mismo
La verdad no depende del prestigio
Dos videos, dos voces, un mismo golpe de realidad. Cristian Castro diciendo que no hará nada:
https://bit.ly/48enN8Z
Jorge Bucay explicando exactamente lo mismo con tono doctoral:
https://bit.ly/48iS0lL
La reacción colectiva es un espejo incómodo, a uno lo tratan como excentricidad de artista, al otro como sabiduría empacada en bata blanca, y sin embargo están diciendo idéntica idea: detenerse, escuchar el silencio, dejar de empujar el mundo a jalones cuando el cuerpo pide pausa.
Lo interesante no es lo que dicen, sino lo que nos revela nuestra reacción. Necesitamos la voz correcta para creer lo correcto, como si la verdad dependiera del prestigio, como si la lucidez solo valiera cuando viene envuelta en jerarquía. Si lo dice un cantante, nos reímos. Si lo dice un terapeuta, asentimos. El contenido no cambia, cambia el pedigrí del mensajero. Y eso nos deja vulnerables a lo peor, a las ideas huecas con reputación y a las buenas ideas sin defensa.
El sesgo es tan automático que ya ni lo notamos. Medimos el mensaje por la portada del mensajero, no por la profundidad de lo que nos está entregando. Así perdemos dirección y criterio. Le damos micrófono a quien presume y se lo quitamos a quien piensa.
La ironía es atroz: a veces el cantante tiene la claridad y el experto solo tiene el tono; a veces el que no esperabas entendió antes que tú y entonces el mundo te recuerda que la verdad no se arrodilla ante biografías, premios ni consultorios, la verdad solo necesita que la escuches sin prejuicio.
Lo que incomoda de estos dos videos no es quién habla, sino descubrir lo fácil que es manipularnos cuando confundimos autoridad con razón, volumen con claridad, fama con lucidez.
Tal vez por eso tanta gente camina convencida de tonterías dichas por figuras respetables, mientras descarta ideas valiosas solo porque no vienen con nombre que pesa más que su mérito.
Al final, esto va de una decisión íntima. ¿Escuchas con los oídos o con tus etiquetas mentales? Porque a veces el que te da risa trae la frase que te salva, y el que te impresiona trae la idea que te hunde.
La verdad no exige linaje, exige atención.