Cuando el alma decide quedarse

Centro de Rehabilitación Infantil Teletón 27

Autor de la columna

Hay cicatrices que no estorban, sostienen. Fernando Landeros lo aprendió en carne viva, cuando la vida le arrebató a sus padres, cuando el cáncer volvió en 2020 y lo encontró con tres hijos de cinco años preguntándole sin palabras si su papá estaría mañana. Ese día sintió cómo la existencia cambia de color en un segundo y cómo el miedo puede volverse motor cuando uno ama de verdad. De ahí nació MaPa, no como libro, sino como evidencia de un padre que se niega a desaparecer de la historia de sus hijos. https://a.co/d/8eQMkz4

Él no se formó entre aplausos, se formó entre noches que huelen a hospital, entre despedidas sin ruido, entre esa necesidad urgente de que la vida tenga sentido más allá de él mismo. Por eso su obra pública, el Hospital Infantil Teletón de Oncología, el Centro de Autismo Teletón y cada Centro de Rehabilitación Infantil Teletón, no son monumentos, son respuestas. Y una de esas respuestas abrió sus puertas el 25 de noviembre de 2025, el CRIT número 27 en Los Cabos, Baja California Sur. Un refugio que será hogar emocional para familias que llevan años sosteniéndose con las uñas.

Ese centro no nació solo de planos, nació de sus heridas. De la memoria de una madre que ya no está. Del abrazo que ya no se repetirá. De las veces que la incertidumbre lo dobló sin romperlo. Por eso el CRIT 27 no es un edificio, es un pedazo de alma puesto en concreto. Cada pasillo está hecho de sus silencios, de sus dudas, de su voluntad de seguir aunque la vida más de una vez quiso detenerlo. No es una obra más, es la prueba viva de que la fragilidad, bien asumida, puede mover montañas y convertir el miedo en camino.

Y entonces dejo que la verdad hable sola, todo lo que lleva su nombre respira y no porque sume centros, sino porque suma vidas. Los espacios que ha construido no cuentan historias de arquitectura, cuentan historias de supervivencia, cada niño que vuelve a levantarse, cada familia que recupera un futuro, cada abrazo que nace donde antes solo había cansancio, confirma algo enorme y sencillo a la vez: Fernando Landeros no levanta edificios, levanta destinos.

Su nombre completo, Pedro Fernando “Chobi” Landeros Verdugo, guarda algo que él quizá no ha visto, hay letras que representan lo vivido y letras que señalan lo que aún falta por venir. Una especie de recordatorio íntimo de que su historia no está terminada, que lo que falta por construirse también lo está esperando y que la vida, en un acto de justicia silenciosa, siempre encuentra la manera de regresarle fuerza a quien nunca dejó de darla.

El CRIT 27 lo hizo a él tanto como él lo hizo posible. Porque hay hombres que se cansan y hay hombres que se quedan y cuando el alma decide quedarse, todo lo demás se pone de pie.